SADHANA

Sadhana significa práctica espiritual. Es una actividad consciente, una disciplina de la mente y el cuerpo al servicio del alma.

El ritual diario de sadhana es un aspecto importante de cualquier práctica yóguica. Es el modo en que aprendemos, crecemos y experimentamos verdaderamente la naturaleza del ser.
El propósito de sadhana es expresar el Infinito que está dentro de cada uno de nosotros.

Es un momento del día, preferentemente antes de la salida del sol, para observar los patrones que nos alejan de la conciencia superior y trascender esos patrones. En estas horas ambrosiales, el planeta Tierra y nuestro ser atraviesan las zonas crepusculares del tiempo y el espacio. En los Kundalini Upanishads, antiguas escrituras hindúes, se denomina a este momento del día Amrit Vela.

En sadhana combinamos yoga, meditación y la entonación de mantras. Al practicar asanas (posturas de yoga) preparamos el cuerpo para aquietarse y observar la mente. La meditación limpia nuestro subconsciente de miedos y ansiedades y podemos empezar a ver la luz y el poder de la conciencia creativa.

Cuando sadhana se convierte en una práctica regular, podemos empezar a subir los escalones de la realización personal. Para que esto suceda, debemos desarrollar una práctica por un largo período de tiempo, una intención enfocada en la realización de Dios y fe en que esa realización/iluminación es posible.