Hace 10 años atrás a través de una gran bendición del universo recibimos la posibilidad de comprar tierras en Cachi, en el momento que realizamos la compra siempre estuvo presente la visión de desarrollar el espacio para el uso reservado, y apoyar el proceso de la Sangat (comunidad yóguica) en todo lo que hace mientras está en retiro, curso y entrenamiento. Pues, siempre pensamos que el lugar tenía que ser usado en una manera comunal. El ashram está construido con materiales naturales del lugar, 14000 adobes, cañas de bambú, piedras y paja.

En el sitio históricamente se han encontrado restos arqueológicos que dan indicios de que el terreno fue usado por una antigua comunidad sagrada, y así con
esta inspiración queremos seguir expandiéndonos
como comunidad. La finca es completamente
orgánica, nuestra producción apoya el comercio justo y a la comunidad local. Cuenta con 7 hectáreas donde tenenmos una huerta orgánica y a donde estamos plantando quínoa, porotos payares, alfalfa y una variedad de árboles como nogales, duraznos,
damasco, pera, manzana y ciruela.